Has llegado aquí porque ya has pasado la primera fase. Has llamado, has escrito, has esperado. La empresa que te hizo la web no contesta, o contesta y no entrega. Y ahora tienes delante una decisión que no sabes valorar porque nadie te ha dado números: ¿pagas por recuperar lo que hay, o pagas por empezar otra vez?
Esta página responde eso. Con los precios de Kigaldev encima de la mesa, que están publicados y son los mismos que verías si pidieras presupuesto.
La pregunta no es técnica, es de negocio
Mucha gente plantea esto como si fuera un problema de informática: «¿se puede recuperar?». Casi siempre se puede. La pregunta útil es otra: ¿cuánto cuesta recuperarlo, cuánto tarda, y vale eso lo que recuperas?
Un proyecto de recuperación tiene un problema que un proyecto nuevo no tiene: no se puede presupuestar bien al principio. Nadie sabe qué hay dentro hasta que entra, y para entrar hacen falta accesos que a lo mejor no existen. Rehacer, en cambio, se cierra con un precio y una fecha desde el primer día. Esa diferencia, y no la calidad del código, es lo que mueve la decisión en la mayoría de los casos.
Las cuatro preguntas que deciden
Contéstalas con un sí o un no. Tardas cinco minutos y te ahorran semanas.
1. ¿El dominio está a nombre de tu empresa y entras en la cuenta?
Si la respuesta es sí, tienes el activo que importa y todo lo demás es dinero y tiempo. Si es no, esto no empieza por la web: empieza por recuperar la titularidad. Es un trámite con el registrador donde esté el dominio —IONOS, Hostinger, Dinahosting, Arsys o Nominalia son los habituales en España— y no cuesta lo que cuesta un proyecto. Hazlo antes de contratar nada.
2. ¿Existe una copia de la web, o entras tú a su gestor de contenidos?
Con copia o con acceso, hay algo sobre lo que trabajar. Sin ninguna de las dos, tu web vive en un servidor al que no entras, y recuperarla depende de que un tercero que no contesta decida contestar. Eso no es un proyecto: es una espera.
3. ¿La web funciona hoy?
Si está en pie y vende, tienes tiempo y puedes decidir con calma. Si está caída, parada o rota, el reloj corre y el cálculo cambia: lo que importa es qué te devuelve a producción antes.
4. ¿Esta web te representa todavía?
La pregunta incómoda. Muchas de las webs por las que la gente pelea son webs que llevaban dos años pendientes de cambiar. Si ya no te gusta, si no se puede actualizar sin llamar a alguien y si no te trae clientes, estás a punto de pagar por conservar un problema.
Tres o cuatro síes apuntan a recuperar. Dos o menos, a rehacer.
Qué hace que recuperar salga caro
Recuperar es barato cuando es un trámite y caro cuando es una investigación. Lo que lo encarece, por orden de frecuencia:
- No hay accesos. Cada acceso que falta es un trámite con un proveedor distinto, con sus tiempos y su documentación. Nadie puede ponerle fecha a eso.
- Nadie documentó nada. Una web hecha a medida sin documentación obliga a leer el código antes de tocarlo. Esas horas se pagan y no producen nada visible.
- La plataforma lleva años sin actualizarse. Al actualizarla para poder trabajar, se rompen cosas. Arreglar esas roturas es un proyecto dentro del proyecto.
- El trabajo era de mala calidad. Si lo que hay está mal hecho, recuperarlo te deja con algo mal hecho que ahora además es tuyo.
- Está mezclado con el de otros clientes. Pasa en hostings compartidos y en cuentas de terceros abiertas por la agencia. Separar lo tuyo lleva tiempo.
El patrón es claro: lo que encarece la recuperación es la incertidumbre, no la dificultad. Por eso Kigaldev no vende recuperaciones abiertas por horas. Si hay que mirar, se mira con un alcance cerrado y un informe; si hay que construir, se construye con precio cerrado.
Qué se pierde y qué se conserva al rehacer
Rehacer suena a empezar de cero y casi nunca lo es. Esto es lo que sobrevive y lo que no.
Se conserva el dominio, que es lo único irreemplazable. Se conservan tus textos, tus fotos y tu catálogo, si los tienes en algún sitio o si se pueden copiar de la web que sigue publicada. Se conserva tu posición en Google, siempre que la web nueva mantenga las mismas direcciones o redirija las antiguas a las nuevas. Se conservan tus clientes, tus pedidos históricos y tu contabilidad, que viven en otro sitio.
Se pierde el diseño concreto que tenías, el trabajo a medida que no esté documentado y cualquier integración que nadie sepa explicar. También se pierde el dinero que pagaste en su día, y eso duele, pero es dinero que ya está gastado y no debería pesar en una decisión sobre el futuro.
Hay un matiz que mucha gente no ve: si la web vieja sigue publicada aunque no puedas editarla, todavía puedes copiar los textos y las imágenes. Hazlo ahora, antes de que el hosting caduque por impago.
Qué cuesta cada camino
Precios de catálogo de Kigaldev, IVA no incluido. Están publicados en cada página de paquete y no cambian porque tengas prisa.
Saber qué tienes antes de decidir. El Diagnóstico de tu Web + Plan de Mejora cuesta desde 797 € (entre 797 y 1.297 €) y termina en un informe con los fallos ordenados por impacto y un plan de mejora priorizado. Tiene sentido si la web funciona y la duda es si merece la pena conservarla.
Arreglar lo que hay. El Rescate de Web Lenta cuesta desde 1.497 € (entre 1.497 y 2.497 €), se entrega en 5-10 días laborables y lleva un tope de 12 horas de intervención: lo que no cabe, se dice por escrito en lugar de estirar el proyecto. Es para una tienda o una web que sigue en pie pero tarda en responder, y hace falta acceso al servidor y a la base de datos. Si no tienes ese acceso, este no es tu paquete todavía.
Rehacer con lo mínimo para seguir vendiendo. Una Página de Campaña cuesta desde 1.497 € (entre 1.497 y 2.497 €) y se entrega en 10 días laborables. Es una sola página con sus textos, su formulario conectado y la medición puesta. Es la salida rápida cuando lo urgente es volver a recibir solicitudes.
Rehacer la web entera. La Web de Captación cuesta desde 2.497 € (entre 2.497 y 5.997 €) y se entrega en 15-20 días laborables, con hasta seis tipos de página, gestor de contenidos para que puedas editarla tú, formulario conectado y medición.
Rehacer la tienda. La Tienda Online cuesta desde 2.997 € (entre 2.997 y 5.997 €) y se entrega en 15-25 días laborables, con el catálogo cargado y el cobro funcionando.
Que no vuelva a pasar. Los Planes de Cuidado van de 149 a 497 €/mes, sin permanencia y con 30 días de preaviso. Lo que compras ahí no es mantenimiento: es que haya alguien mirando y avisando, que es exactamente lo que faltó la última vez.
La comparación honesta, en la mayoría de los casos que llegan aquí: una recuperación sin accesos consume varios días de trabajo sin garantía de resultado, mientras que una web nueva tiene precio cerrado, fecha y entrega. Por eso, cuando falta alguna de las cuatro respuestas de arriba, rehacer suele ser lo barato.
Qué no hace Kigaldev
Para que no pierdas una llamada. Kigaldev no recupera dominios que estén a nombre de otro, no hace migraciones de hosting, no limpia webs atacadas ni recupera sitios infectados, y no entra a negociar con tu antiguo proveedor. Eso son trámites y especialidades distintas, y hay quien las hace mejor.
Lo que sí hace Kigaldev es construir lo que decidas construir, con precio cerrado, fecha de entrega y las cuentas a tu nombre desde el primer día. Si tu caso necesita primero una de esas otras cosas, se te dice antes de cobrarte nada.
Y si lo que te falta todavía es decidir
Si estás más atrás de lo que esta página supone —no sabes a nombre de quién está el dominio, no sabes qué te pueden estar reteniendo y no tienes claro qué es urgente—, empieza por la guía de Kike Gallego sobre qué hacer, y en qué orden, cuando tu proveedor desaparece. Explica qué comprobar primero, qué puedes perder de verdad y qué exigir por contrato para que no se repita. Cuando vuelvas con esas respuestas, la decisión de esta página se toma en diez minutos.